¿Por qué es necesaria la filtración en la producción de cerveza artesanal?

producción de cerveza artesanal

La producción de cerveza artesanal es una actividad en auge. Los cerveceros que buscan sorprender con sabores únicos invierten tiempo y dinero para conseguir un producto marcado por su sello personal. Sin embargo, si pretenden comercializarlo, han de tener en cuenta los requerimientos de calidad y conservación, que solo es posible cumplir invirtiendo en sistemas de filtración adecuados.

El de la cerveza artesanal es un sector muy particular, ocupado sobre todo por pequeños productores que no disponen de los recursos necesarios para instalar los equipos de filtración habituales en la industria cervecera. En cualquier caso, esto no debería significar la renuncia a un proceso tan importante o bien la utilización de sistemas alternativos poco efectivos.

De hecho, para conservar las particularidades de cada cerveza artesanal y potenciar sus virtudes, lo más indicado es apostar por sistemas de filtración adaptados a las características de cada productor. En Disorca estudiamos las necesidades específicas para aplicar soluciones de filtración dimensionadas, que evitarán el riesgo de contaminación por CO2 y que ayudarán a aumentar la producción de una forma muy destacada, sin afectar a la personalidad de la cerveza.

Alargar la vida útil de la cerveza artesanal

La innovación en los procesos de producción no solo aporta calidad sino también ahorro. El objetivo es elaborar bebidas diferenciadas, al menor coste posible, equilibrando su vida útil con la necesidad de preservación del sabor que es la marca de identidad de la cerveza artesanal.

La función de los filtros de cerveza es aumentar la vida útil del producto y su resistencia sin necesidad de pasteurización. La filtración elimina microorganismos, taninos, proteínas que pueden alterar el sabor, y las levaduras.

Si bien es cierto que conservar las levaduras posibilita la evolución de determinadas cervezas y que adquieran matices interesantes, también lo es que, como seres vivos que son, las levaduras mueren; de manera que, si el proceso de conservación no se ha llevado a cabo de forma correcta, el sabor se verá afectado por la degradación de estos microorganismos.

Soluciones de microfiltración

Antes del embotellado, es conveniente aplicar soluciones de microfiltración, que aportarán una estabilización microbiana y coloidal completa y proporcionarán a la cerveza un periodo de consumo muy largo. Esto resulta imprescindible para incorporar el producto a la cadena de suministro y que pueda ser vendido en establecimientos minoristas. La microfiltración reemplaza a la pasteurización, con la ventaja de evitar el calentamiento excesivo de la bebida y, por tanto, sin afectar al sabor ni al resto de cualidades sensoriales.

En general, la cerveza filtrada pierde algo de cuerpo y de matices. Es más refrescante y ligera en boca, pero lo más importante es que la filtración aporta estabilidad, evita que se degrade, alarga su vida útil y elimina el riesgo de pérdidas derivadas de su caducidad.

En cualquier caso, cada cerveza artesanal es única, con lo que, antes de incorporar un sistema de filtrado, es fundamental definir nuestro objetivo como elaboradores, el comportamiento de nuestro producto en función de las condiciones a las que va a ser sometido, los ciclos a filtrar, el tiempo disponible, o el tipo de impulsión. De esta forma, podremos aplicar la solución de filtrado idónea al menor coste posible.

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